lunes, 25 de agosto de 2008

“Baños es turístico, no eléctrico”


Alquilé una bicicleta en el pueblo. Era una tienda pequeña montada por una familia. Una señora joven y muy amable me indicó las rutas que puedo tomar mientras sus hijas jugaban a nuestro alrededor. Al igual que éste, hay decenas de pequeños negocios que rentan bicicletas, cuadrones, ofrecen tours, y demás. En Baños el turismo es abundante. Parecería que todas las personas dependen de él de alguna manera, hostales, tiendas de ropa, artesanías, restaurantes, dueños de buses, taxis turísticos, etc.

La carretera de Baños al Puyo serpentea el rió Pastaza. A lo largo se asientan incontables pueblos y caseríos. La Ciénega se encuentra al lado del embalse de la hidroeléctrica Agoyán. Desde la extensa orilla, poblada de humildes casas, el embalse parece una laguna artificial. Aguas verdosas y densas. Casi provoca nostalgia, pero se adelanta la náusea.

Caminando a la carretera, junto a su familia, aparece Don Félix Moreno. Él ha vivido aquí toda su vida, conoció el rió Pastaza antes de que fuera intervenido por los proyectos hidroeléctricos, hace 25 años. “Toditos esos terrenos eran de mi papa y expropiaron y nos pagaron una simpleza que no alcanza para comprar en otro lado”, cuenta. No es fácil vivir en la incertidumbre, la enfermedad y la pobreza. “Sube el nivel del agua, cada vez se va comiendo comiendo, cualquier rato se va la casa”, teme don Félix. Si pudiera retroceder el tiempo, que no al proyecto Agoyán, “Ellos vinieron y nos engañaron, si hubiéramos sabido como iba a ser no les hubiéramos dejado entrar …, dijeron que iban a dar trabajo a toditos, pero prefieren gente de afuera, no dan prioridad a nosotros”.

Por el Pastaza bajan las aguas servidas de Riobamba, Latacunga y Tungurahua, a eso se deben sumar los desechos que arrojan todos los pequeños pueblos y casas que habitan a lo largo. Consideremos ahora, lo que pasaría con esas aguas al ser retenidas durante meses en un contenedor gigante…, eso es Agoyán.

Pero no hay de que preocuparse. HidroPastaza, dueña de la represa Agoyán y San francisco, es una empresa responsable. Cuando el nivel de agua es demasiado alto, suena una agradable sirena. Entonces, las compuertas se abren dejando salir el frenético flujo de putrefacción que rellena la trocha gigantesca que dejó el caudal del río.

Los Once kilómetros hoy son tan solo un seco recuerdo de lo que fue un majestuoso río. Excepto una vez al mes, cuando bajan las muertas aguas de la represa.

Don Félix tiene que lidiar con esto cada día, “Aquí llegan perros, gallinas muertas, imagínese como es, antihigiénico…el olor sale más cuando sacan el agua, no ve que ahí abajo esta todo ese lodo podrido”. Las condiciones de vida en La Ciénega son infrahumanas. Las puertas de las casas, los banquitos en las aceras de tierra, están, literalmente, forrados de moscos. Moscos grandes y negros, que también merodean insistentemente al rededor de perros, gatos y personas.

La gente del sector padece de enfermedades dermatológicas. Cuando le pregunto a Félix sobre su salud, recuerda a su madre y vecinos que murieron de cáncer, además de muchas otras personas. Las leyes de probabilidad se reirían de esto, en un caserío de no más de diez viviendas, se registran más de cinco casos de cáncer. Félix no entiende porque, pero lo relaciona con su principal condena, la hidroeléctrica.

“Las torres de alta tensión que se levantan como gigantes de metal sobre nuestros campos y ciudades vuelven a ser objeto de polémica científica. Un equipo de científicos británicos dirigido por el epidemiólogo Alan Preece, del departamento de oncología de la Universidad de Bristol, proclama que ha detectado un aumento preocupante de casos de cáncer entre las personas que viven en las proximidades de las torres de alta tensión.”, lee un articulo científico publicado recientemente. Talvez esto confirme la teoría de Don Felix. Otros estudios ya han logrado fijar una correlación estadística significativa y representativa entre la cercanía a la radiación eléctrica y el cáncer.

Pero el problema no acaba en La Ciénega. El aire, a lo largo de todo el sector cerca de la represa, es pesado y nauseabundo. Esa carretera es la principal ruta turística de Baños, por ahí se llega en bicicleta a varias cascadas.




San Francisco

Después del Agoyán, llegó otro, que lleva a penas cinco meses funcionando. Es el proyecto San Francisco, que no es una represa sino solo el entubamiento de agua. Este proyecto terminó de secar las fuentes de agua que resucitaban el pastaza, además de otras fuentes menores de las que vivían muchas personas. La cascada de San jorge se seco. En un documental realizado por la Cámara de turismo de baños, me encontré con este testimonio:

“Soy Alcides Días y vivo aquí en San Jorge. Yo me hice la cabaña que yo tengo porque había mas o menos unas 50, 60 personas a la semana, nacionales y extranjeros, haciendo el deporte del Cañoning en la cascada...Entonces hasta que hicieron el túnel de conducción de la hidroeléctrica San Francisco, con la compañía Odebrech,… yo tenia 35 truchas, a la mañana vine a dar de comer y estaban muertas todas, entonces ahí empezó el problema, empezamos a reunir a la gente, a irnos a baños. Cuando ya estuvo el juicio…, todo el mundo sabe que ofrecieron dinero. …Ofrecieron dar el agua… a siete comunidades, pero se burlaron así de fácil con nosotros, que cogieron y se fueron. Planteamos el juicio, y ahora el CONELEC, con Hidropastaza y Odebrech, nos han dado oficios que es el calentamiento global que ha secado el agua. …Están haciendo dinero con nuestras aguas…”

Siguiendo por el camino del río perdido, encuentro otro caserío que fue perturbado por los proyectos. Todos ahí tienen una historia que contar, todos algo perdieron con el San Francisco. La Sra. Martha, por ejemplo, vivía de las tilapías, y perdió todos sus criaderos. Otro vecino tenía tomateras, ahora ya no hay agua para regar.

Mas abajo está Río verde, un pueblo pequeño pero conciente. Han sufrido la pérdida de agua y las demás consecuencias del Agoyán y San Francisco. Están adoquinando una de sus calles secundarias. Interrumpo a Doña Zoila, quien Carga un costal más grande que ella. Zoila vive en la parte alta de Rió Verde y dice que se perdió el agua en esta zona por el proyecto San Francisco. A cambio les dieron agua entubada que “cogen de la sequia”. Antes tenían su vertiente de agua pura, pero, es la misma historia; “Ellos ( los del proyecto San Francisco) dijeron que no nos van a perjudicar”.

Y es que el proyecto San Francisco logró entrar presentándose como inofensivo, afirmaron que solo tomarían las aguas del Agoyán. Antonio Cadena, Director de Medio ambiente de la municipalidad de Baños, explica como cayeron en la trampa. “Nos sorprendieron, ellos presentaron unos Estudios de Impacto Ambiental (EIA) que no iba a afectar al medio ambiente, la comunidad, el entorno, y el rato de los ratos, fue catastrófico. Cuando hicieron el túnel de construcción a 300 metros bajo la superficie, se perdió fuentes de agua de aquí arriba…”.

Otro poblador atestigua la artimaña; “Hubo un engaño en el criterio, te enseñan un mapa y te dicen, vamos a coger el agua de acá acá, ustedes van a seguir teniendo el mismo caudal…Se cogieron todas las vertientes que bajan del parque llanganates y abastecían a las comunidades que viven alrededor de esos 11 Km. Ellos quieren más agua, y más agua pura, mejor. Ahora la gente tiene que tirar 9km de manguera de ½ pulgada y coger el agua en botellas de coca cola, …”

¿Qué beneficio ha sacado la gente de Baños desde el Agoyán, que ya tiene 25 años?

“Económicamente, nos ha hecho contentar con darnos trabajo dos tres meses…y se acaba, porque el trabajo que ellos requieren de la población, es del sector no calificado, pala, azadón, machete, entonces duran unos meses y les despiden…, pero en cambio ellos nos han dañado nuestro entorno con el que subsistimos,…el turismo lo hacemos en base a la biodiversidad que nosotros tenemos, …” dice el Sr. Cadena.

Se vienen más

Como si no fuera suficiente, quieren sembrar todo el cantón de Baños, pero no con flores, si no con más hidroeléctricas. El nuevo proyecto se llama “Topo 1”, y está a cargo de la empresa PEMAF. Este proyecto desea intervenir el río Topo. Hace dos años ya tenían todo listo, la licencia ambiental y de construcción ya estaban dadas. De hecho, el CONELEC (Consejo Nacional de Electricidad) estuvo cerca de multarles varias veces por no comenzar a construir. Se tardaron porque cambiaron algún aspecto técnico del proyecto, pero antes de que puedan iniciar de nuevo, las irregularidades empezaron a asomar.

Entre los que se dieron cuenta, está Oscar Valenzuela. “…cuando nos enteramos que el CONELEC había dado la licencia ambiental al proyecto Topo, con un amigo (el biólogo Lou Just ) nos preocupamos del Impacto Ambiental. Y pues justo ahí habían especies endémicas únicas en el mundo,… El CONELEC le dio en noviembre del 2005 la licencia ambiental al proyecto…fueron descubiertos, ellos dijeron que no hay especies endémicas, nosotros dijimos si hay, aquí esta la lista, entonces dijeron aaahhhh, ¡aquí esta la planta!”

Oscar y Lou, junto con al Cámara de Turismo, capitulo Baños, presentaron un recurso de amparo constitucional. Después de varias apelaciones al Ministerio del Ambiente, finalmente los tomaron en cuenta. Ahora PEMAF tiene hacer un nuevo EIA(estudio de impacto ambiental) junto con el respectivo proceso de participación ciudadana que estipula la ley.

El proceso que se sigue en el CONELEC para obtener una licencia ambiental es burocráticamente bastante efectivo. Cuenta Santiago Vallejo, una de los funcionarios del CONELEC. Paso previo a que se aprueben las distintas fases del EIA tiene que haberse dado una socialización con todos los actores afectados por el proyecto, y haberse incorporado sus observaciones.

Extrañamente, PEMAF presento el EIA definitivo al CONELEC en septiembre y quisieron hacer la socialización con las comunidades en octubre.

La participación ciudadana significa que la empresa debe presentar de forma transparente todas las implicaciones del proyecto, económicas, sociales y ambientales. Debe ser imparcial y transparente…

Las reuniones de socialización las convocaron en Baños y en una de las comunidades de influencia, Rió Negro.

Cecilia Rivera, habitante de Rió Negro comenta; “ en las reuniones que yo he estado de la gente representante del proyecto, he escuchado positivo, pero del otro lado, solo bulla…Ellos dicen que aspectos negativos no va a haber. Ofrecen respaldar con un presupuesto, 130.000$ anual para ayuda de las comunidades, en lo que es carreteros y otras ayudas.”

Otra vecina se queja; “no sabemos, nadie nos explica, nadie no nos dice nada”.

Pero hay algo que estas personas si saben: ciento veinte mil dólares anuales.


“…no se ha informado adecuadamente a la gente, mas bien han venido con una política de compensación y no de promoción. Según la ley ambiental, en la participación ciudadana, la ciudadanía debe ser informada, pero sobre el proyecto, no sobre lo que se les va a dar si firman a favor. Lo que están haciendo esta compañía es ofrecer dinero a las comunidades, es ofrecer la construcción de la escuelita,… arreglar el carretero, arreglar la situación jurídica de unos terrenos, eso no es participación ciudadana. Acá la gente de Santa Inés de la Victoria, el Topo (otras comunidades afectadas), están opuestos, y han rechazado las compensaciones…” asegura Oscar Valenzuela, a quien la empresa ya ofreció dinero para que deje de molestar.

Coincidentalmente, la gente que está neutral o a favor del proyecto son de los lugares que no fueron afectados mayormente por la represa Agoyán y la entubación de San Francisco, máximo les llega el hedor del Pastaza.

Baños, La ciénega, San Jorge, Rió Verde y todas las demás comunidades que se quedaron sin agua y conocieron la realidad detrás del discurso, están rotundamente opuestas.

Martha Romero es una de las entusiastas del proyecto. A ella nunca le llegó la marea negra del Agoyán ni las mentiras del San Francisco. Vive en Rió Negro y aceptó gustosa el folleto que le vinieron a dejar los de la compañía consultora de PEMAF, ENTRIX. Martha está informada, sabe que las hidroeléctricas son preferibles a las termoeléctricas, inclusive tiene una buena idea para proteger la flora; “si es que esa planta, que hay en este sector desaparece, si hablamos de ecología, no le parece que la solución seria trasladarle a otro sitio, …”

Lamentablemente su idea podría no ser muy aplicable.

Única en el mundo

Hace un par de siglos, el señor Richard Spruce viajó desde el mar Atlantico, por toda América del Sur. Explorando, descubrió infinidad de nuevas especies de flora, sin embargo, la que mas mereció su agrado fue una briofita que vive en el rió topo, y en ningún otro lugar del mundo. 1857, fue el único registro de esta planta.

Un buen día Lou Just, biólogo norteamericano radicado en Baños, decide realizar una exploración siguiendo los pasos de Spruce, junto con un botánico Aleman. Entonces redescubrió esa magnifica planta perdida llamada Myriocolea Irrorata. “Esta planta es una de las más especiales del Ecuador, no hay muchos géneros que estén representados en un solo rió y además solo crece unos pocos metros al lado del rió, y tiene que estar bajo el agua, periódicamente. El rió topo es el único que tiene la secuencia de crecientes y bajas apropiada. Esta planta es muy sensible a cualquier cambio de pluviosidad o contaminante” afirma Lou.

Aunque usted no lo crea, ¡en Ecuador hay nutrias!. Se han encontrado dos especies, en los ríos Topo y Pastaza. Lou confirma que los proyectos hidroeléctricos podrían provocar su extinción definitiva: “Este es uno de los animales mas raros y en peligro de extinción del Ecuador…La mayoría de los ríos en los andes son muy pendientes, no muy profundos y rápidos. Eso es difícil para animales y plantas que quisieran vivir ahí. Menos el Topo, es menos torrentoso, más plano y profundo, dá para ecosistemas únicos”.

El Topo es también un pequeño caserío en la vía al Puyo. Cuando me baje del bus vi que en el asfalto estaba escrito con letras gigantes “No al proyecto Topo”.

La vida en este caserío es tranquila. Seguimos un camino angosto hacia el balneario natural Guatemala, en el río Zuñag. Desde que acaba la última casa, empiezan a asomar un sinfín de hadas de mil colores, que danzan sin temor alrededor del visitante. Entonces comprendo el letrero “Prohibido sacar mariposas”. Nunca ví una variedad tan grandiosa de mariposas en libertad, lo mas cercano fue en el mariposeario del Jardín botánico de Quito. En el Guatemala no hay ninguna estructura turística, solo el río y varios espejos hermosos de aguas cristalinas. Me tope además con un gallito de la peña, un ave exótica muy esquiva.

El Guatemala va a desaparecer. Igual que parte del caserío el Topo. Quedará sumergido bajo las aguas de la represa Abitagua, el próximo proyecto DATOS DE LA ORGANIZACIÓN/INSTITUCIÓN/COLECTIVO/o PRODUCTOR(A)de PEMAF. El embalse tendrá 2 Km., mucho más grande que el de Agoyán.

Las densas transparencias

En octubre se realizo una audiencia pública por parte de la empresa PEMAF, en le pueblo de Río Negro. Arribó gente de casi todos los poblados de la zona de influencia. El grito común era “!Asesinos del topo fuera¡”, “ el agua no se vende, el agua se defiende”. No hubo audiencia pública, solo gritos, palos y botellazos. Niños y ancianos, todos con pancartas que escriben, “comunidad el topo en oposición al proyecto topo”, “fuera intereses obscuros”…

Y así han sido todas las “socializaciones” hasta ahora.

Cecilia Rivera tiene su tienda frente a la oficina que abrió la empresa en Rió Negro. Ella sabe que les van a dar 120.000 a las comunidades, pero no sabe porque la gente de Baños que se opone hace tanto lío; “hay mucha bulla, lanzan cosas. Yo creo que si algo hubiera que esta mal seria bueno que la gente deje escuchar para que uno se entere”.

Igualmente, Don Carlos Endara no considera que el proyecto Topo le va a molestar en nada, ya que él vive en Río Negro. Sabe que han habido reuniones porque vive al frente de la casa comunal, pero le parece absurdo ir a perder su tiempo; “Para que voy a ir si de aquí se oye esa bulla que hacen, y no le dejan ni hablar al ingeniero”..

Pero, ¿Porque la gente de la oposición se empeña tanto en no dejar comunicar nada a los señores empresarios?

Wilson Pérez, director ejecutivo de la Cámara de Turismo de Baños confiesa la estrategia:

“Esa socialización consiste en que todos los actores tiene que estar dentro…entonces viene la empresa y explican su Estudio de Impacto Ambiental viciado. Si nosotros permitimos que se haga la socialización, se cumple con el requisito para que esto continué.”

A la siguiente reunión que convocaron, asistieron grupos de indígenas del Oriente, pagados por la empresa, para hacerse pasar por gente que apoya el proyecto.

ENTRIX y PEMAF no se rinden. Han conformado un “Comité de Gestión del Proyecto Hidroeléctrico Topo”, que se reúne en la oficina de Río Negro. Está conformado por personas particulares con intereses económicos involucrados con el proyecto. Según la ley, este tipo de mítines que son de interés publico, deben ser de acceso público.

El día viernes 14 de diciembre quise presenciar uno de las sesiones del comité. La secretaria me informó que es posible ya que son de conocimiento público, sin embargo los representantes de ENTRIX y PEMAF me echaron de forma… diplomática.

En una de las audiencias publicas que fue bloqueada, la secretaria de PEMAF solicitó firmas a la gente en un formulario, y firmó ella misma como persona de una comunidad.

Este comité de gestión del proyecto, que inventaron, no tiene validez alguna, explica Oscar Valenzuela, encargado legal de la oposición: “Han hecho aparecer a dirigentes que no eran dirigentes, han hecho firmar documentos a personas que no representan a nadie…”

A todos les han ofrecido algo, a Oscar le ofrecieron plata; a las comunidades, plata; al biólogo Lou Just, una estación científica; a la cámara de turismo, una oficina nueva…

Daniel Valencia tiene un local de melcochas en Baños. Es presidente de la colonia México, cerca de El Topo. Ray Muller, uno de los socios de PEMAF, llamó a don Daniel. Quieren que asista a la reunión del comité de Gestión del Proyecto Topo, para que se integre. Él se negó. Y tiene sus buenas razones: “estábamos a favor del proyecto porque vinieron con ofrecimientos a la comunidad, el puente carrozable y 4 Km. de carretera, reforestación y trabajo permanente para todos. Entonces después vienen a los seis meses a decir que ellos botan 120.000 dólares al comité de gestión, y asoman 17 presidentes, que no sabemos ni de donde ni como son…Seis comunidades somos del área de influencia y no habemos más…”

El señor Arturo Mariño, por ejemplo, no pinta nada ni representa a nadie mas que a su bolsillo, entonces se le inventó un nuevo cargo para que parezca que sí pinta: “Presidente de la junta de aguas”…

Desde la capital

Desde su escritorio en el octavo piso de un edificio en Quito, Santiago Vallejo (funcionario del CONELEC) no llega a comprender la realidad del asunto más allá de los papeles sobre su escritorio.

Yo: Sr. Vallejo, ¿Usted dice que las hidroeléctricas no hacen desaparecer el agua, pero que hay de las personas que perdieron las vertientes naturales de las que vivian?

R: Pero, ¿tenían esas personas concesión sobre esas aguas?

Y: Pero Sr. Vallejo, ¿Si la comunidad no está de acuerdo, se puede detener el proyecto?

R: “Si alguien dice no, no quiero el proyecto, tiene que decir porqué no quiere el proyecto. Todas esas razones deben ser técnica y económicamente viables.”

Y: ¿Cómo por ejemplo, cual seria una razón valida?

R: “Una razón podría ser que vaya a afectar algún ecosistema frágil, o que esté en un área protegida, y eso va a significar la extinción de una especie. Esa es una observación buena, entonces hay que copiar esa observación y proponerla al proyecto.”

Parece entonces que la gente de Baños tiene una “buena observación” para negarse. Sin mencionar que el lugar del proyecto se encuentra en medio de dos áreas protegidas, el Parque Nacional Llanganates y el Sangay. Y que además de ser un ecosistema frágil, es un área protegida en sí (Corredor Ecológico Baños-Puyo), aunque no este dentro del SNAP.


Además, la transparencia de la institución es cuestionada.

En el documento de Alegato en derecho, presentado por la cámara de turismo de baños en la primera sala del tribunal constitucional, se estipula:

“1.1.1.2. SE PERSISTE EN EL DOLO.- La defensa del CONELEC, que encubiertamente asume la defensa de los intereses de PEMAF…Ha sido necesario que nosotros,…, entreguemos un ejemplar de esta especie única en el mundo,…, para que al CONELEC no le quede más que reconocer su existencia y admitir a regañadientes esta omisión sustancial …”

“Nosotros hemos denunciado al director de CONELEC(a la fecha exdirector), ing. Fernando Izquierdo, porque él ha actuado en forma parcializada con la empresa. Ha firmado documentos en papel membretado de la compañía PEMAF, de la que él supuestamente debe controlar que estén haciendo bien las cosas…Él esta haciendo juez y parte”, declara Óscar Valenzuela.


En realidad, el Topo es un proyecto pequeño, pero si se lo aprueba, las consecuencias van a ser devastadoras, ya que servirá de puente para varios proyectos más: Jigua, la victoria, Rió Verde, Río Negro, Abitagua, Topo 2 y topo 1.

“Si tu te preguntas que beneficio sacamos nosotros con tanta hidroeléctrica, ninguno, nosotros tenemos la luz mas cara, pagamos más que Quito y Guayaquil. ¿Donde esta la igualdad? Mas del 90% del cantón vive del turismo, si le quitas los atractivos turísticos, de que va a vivir la población?” afirma indignado el Sr. Pérez.

La empresa PEMAF tiene varios socios, entre los cuales está el multimillonario grupo Egas. Además de que la empresa también se dedica a la venta de armamento, para uso militar.

Cabe resaltar que la nueva fiebre de proyectos hidroeléctricos, no vislumbra las inocentes y altruistas metas del desarrollo sustentable. Existe algo llamado Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). “Al invertir los gobiernos o las empresas en estos proyectos MDL reciben reducciones certificadas de emisiones RCE (uno de los tres tipos de bonos de carbono)”(wikipedia).

Es decir, te pagan dinero por cada metro cúbico de Co2 que dejes de producir en una termoeléctrica al año. Como lo explica Oscar: “ellos entran en un concurso, que esta metido el Banco Mundial y otras instituciones de los países industrializados…Entonces el Proyecto hidroeléctrico Topo, el negocio de ellos va a ser recibir un millón y medio, dos millones de dólares anuales por ese concepto…No es ni el desarrollo del país ni nada”

La gente reconoce la necesidad energética del país, pero existen otros sitios para instalar una Hidroeléctrica donde eso no represente tanta destrucción a la ecología y los pobladores.

Baños decidió que su destino está en el turismo. Lamentablemente, ahora falta ver qué decidió el CONELEC.

En un balcón de Rió Negro, cuelga una paradójica pancarta que dice: “Las comunidades del área de influencia del proyecto topo, solicitamos a la empresa el apoyo para el desarrollo turístico del sector”, en la malla del parque, otra más coherente escribe “Baños aportó con dos hidroeléctricas, ¡SUFICIENTE¡”



Mononoke

mononokeh@gmail.com